Reemplazo articular

Si sufrió daños graves en la rodilla por la artritis o una lesión, es posible que tenga dificultad para hacer actividades simples, como caminar o subir gradas. Incluso, podría sentir dolor mientras está sentado o acostado.

Si los tratamientos no quirúrgicos, como los medicamentos y el uso de apoyos para caminar dejan de ser útiles, es posible que quiera considerar la cirugía de reemplazo total de rodilla. La cirugía de reemplazo de articulación es un procedimiento seguro y eficaz para aliviar el dolor, corregir la deformidad de la pierna y ayudarlo a reanudar las actividades habituales.

Causas

La causa más frecuente del dolor de rodilla crónico y la discapacidad es la artritis. Aunque hay muchos tipos de artritis, el dolor de rodilla ocurre, en su mayoría, por solo tres tipos: artritis, artritis reumatoide y artritis postraumática.

  • Artritis. Este es un tipo de artritis relacionada con la edad y el desgaste. Por lo general, ocurre en personas mayores de 50 años, pero también puede ocurrir en personas más jóvenes. El cartílago que protege los huesos de la rodilla se ablanda y se desgasta. En consecuencia, los huesos se rozan entre sí, lo que provoca dolor y rigidez en la rodilla.
  • Artritis reumatoide. Esta es una enfermedad en la que la membrana sinovial que rodea la articulación se inflama y se agranda. Esta inflamación crónica puede dañar el cartílago y, con el tiempo, puede producir pérdida del cartílago, dolor y rigidez. La artritis reumatoide es el tipo más frecuente de un grupo de afecciones llamado “artritis inflamatoria”.
  • Artritis postraumática. Esta enfermedad puede producirse por una lesión grave en la rodilla. Las fracturas de los huesos que rodean la rodilla o los desgarros de los ligamentos de la rodilla pueden dañar el cartílago articular con el tiempo, provocar dolor de rodilla y limitar su función.
 

¿Cuándo se recomienda la cirugía?

Hay varios motivos por los que su médico podría recomendar la cirugía de reemplazo de rodilla. Las personas que se benefician del reemplazo total de rodilla, a menudo, tienen lo siguiente:

  • Dolor intenso o rigidez en la rodilla que limita las actividades diarias, como caminar, subir escaleras, o sentarse y levantarse de una silla. Puede resultar difícil caminar más que unas pocas cuadras sin dolor significativo y podría ser necesario el uso de un bastón o un andador.
  • Dolor moderado o intenso en la rodilla al estar en reposo, ya sea de día o de noche.
  • Inflamación o hinchazón crónica de la rodilla, que no mejora con el reposo ni los medicamentos.
  • Deformidad de la rodilla: curvatura hacia dentro o hacia fuera de la rodilla.
  • Ausencia de mejoría considerable con otros tratamientos, como medicamentos antiinflamatorios, inyecciones de cortisona, inyecciones lubricantes, fisioterapia u otras cirugías.