Inestabilidad  patelofemoral

El síndrome de dolor patelofemoral es un término que se usa para describir el dolor en la parte anterior de la rodilla y alrededor de la rótula o hueso de la rodilla. Algunas veces se le llama "rodilla de corredor" o "rodilla de saltador" porque es común en personas que participan en deportes, especialmente mujeres y adultos jóvenes, pero el síndrome de dolor patelofemoral puede ocurrir también en personas que no son atletas. El dolor y la rigidez que provoca puede hacer difícil subir escaleras, arrodillarse y realizar otras actividades cotidianas.

Muchos aspectos pueden contribuir al desarrollo del síndrome de dolor patelofemoral. Los problemas con la alineación de la rótula y el uso excesivo debido a deportes o entrenamiento vigorosos a menudo son factores significativos.

Síntomas

El síntoma más común del síndrome de dolor patelofemoral es un dolor leve y sensible en la parte anterior de la rodilla. Este dolor, que usualmente comienza de manera gradual y con frecuencia se relaciona con la actividad, puede presentarse en una o ambas rodillas. Otros síntomas comunes incluyen:

  • Dolor durante el ejercicio y actividades donde se flexiona repetidamente la rodilla, como subir escaleras, correr, arrodillarse o hacer sentadillas.
  • Dolor después de estar sentado por un largo periodo de tiempo con las rodillas flexionadas, tal como en el cine o después de viajar en avión.
  • Dolor relacionado con un cambio en el nivel o intensidad de la actividad, superficie de juego o equipo.
  • Chasquidos o sonidos crepitantes en la rodilla al subir escaleras o al ponerse de pie después de estar sentado por mucho tiempo.

Causas

En muchos casos, el síndrome de dolor patelofemoral es ocasionado por actividades físicas vigorosas que aplican tensión repetida en la rodilla, tales como trotar, hacer sentadillas y subir escaleras. También puede ser provocado por un cambio repentino en la actividad física. Este cambio puede ser en la frecuencia de la actividad, tal como aumentar el número de días que hace ejercicio cada semana. También puede deberse a la duración o intensidad de la actividad, tal como correr distancias más largas.

Otros factores que pueden contribuir al dolor patelofemoral incluyen:

  • El uso inadecuado de técnicas de entrenamiento o del equipo deportivo
  • Cambios en el calzado o superficie de juego