Andamios biológicos

Pequeñas estructuras hechas de colágeno o biopolímeros se producen para ayudar en la regeneración de huesos y tejidos del organismo humano.

 

Se llaman andamios moleculares, son biomateriales de tercera generación los cuales se insertan en huesos y tejidos en los que se desarrollan de nuevo las células del paciente, y pertenecen a la ingeniería de tejidos.

 

“La ingeniería de tejidos, también conocida como medicina regenerativa o terapia celular, es la rama de la bioingeniería que emplea la combinación de células, métodos de ciencia e ingeniería de materiales, bioquímica y fisicoquímica para mejorar o reemplazar funciones biológicas”.

 

Reparar o reemplazar

En la práctica, la ingeniería de tejidos se relaciona con las aplicaciones de reparar o reemplazar, parcial o totalmente, tejidos biológicos como hueso, cartílago, válvulas cardiacas y vejiga.

 

Esos andamios, que se producen en laboratorio y ya se prueban experimentalmente en pacientes. Son materiales que están diseñados para estar en contacto con tejidos vivos, tomando en cuenta que sus propiedades superficiales son fundamentales para lograr una respuesta positiva cuando dicho material se encuentre en contacto con aquéllos.

 

Por ello, un biomaterial tiene que ser biocompatible (el organismo debe aceptarlo), estable químicamente (no tiene que degradarse con el paso del tiempo), resistente mecánicamente (no debe fracturarse) y no tóxico (no tiene que dañar otras partes del cuerpo).

 

Sólo la estructura porosa

Los andamios moleculares se desarrollan, por ejemplo, de colágeno, y en ellos no hay ninguna célula viva, sólo la estructura porosa. Se le añaden células del área a regenerar del propio paciente, factores de crecimiento y medios de cultivo.

 

Una vez pasado el periodo de cultivo ya con las células del paciente, éstas crecen dentro del biomaterial y pueden introducirse al cuerpo en el área a regenerar. “Lo más sencillo es implantar directamente el andamio con los únicos requisitos de ser biocompatible, poroso, biodegradable o reabsorbible y con unas propiedades mecánicas mínimas”.

 

Otra opción es implantar el andamio en el que previamente se hayan sembrado células de la propia persona, que es lo que se conoce como ingeniería de tejidos.